Hace más de
veinte años, el Hércules C.F. contaba con una sección de Fútbol-Sala que duró
poco. Jugaba en el pabellón de Florida-Babel aunque, reconozco, que no iba a
verlo. Contaba, entre sus integrantes, con José Moreno que era mi profesor de
Educación Física en el primer año de estreno del Instituto Bahía de
Babel(antiguo nº8) y que ha formado parte como preparador físico del fútbol
base blanquiazul durante varios años. Viene a cuento esta historia para indicar
que las disponibilidades que tendrá Mandiá para Sabadell son muy similares a
las de un equipo de fútbol sala, incluso menos. Las bajas de largo
recorrido(Juanra,Sergio Díaz), las sanciones(Escassi, Peña, Fran Mérida), las
lesiones inorportunas(Braulio, Toti, Sarpong, Falcón) y las dudas(Bedia, Pere)
van a provocar un once muy de circunstancias en uno de los peores momentos de
la competición, con un rival que está flotando en las nubes y que no le costó
nada vencer a los herculanos en la presente edición de la Copa del Rey con un claro 2-0.
Está claro que, en el fútbol, las estadísticas
son muy accesorias cuando se pita el inicio del encuentro. La suerte, la garra
pueden hacer cambiar muchas cosas. Hay equipos que han logrado vencer cuando
menos se lo espera un aficionado; les sale el encuentro y la sorpresa salta
cuando menos se imagina las personas. Pero, mientras llega el momento de
comenzar el partido, las estadísticas cogen un rol importante y ese indica que
el conjunto de Mandiá lleva cuatro partidos fuera de Alicante(cinco si sumamos
el partido copero y seis si sumamos el 0-0 de Alcorcón, en la temporada pasada)
con su "score" a cero(un empate y tres derrotas por 1-0) ante un
rival que lleva tres victorias y un empate, que cuenta con el pichichi Aníbal y
dos ex jugadores blanquiazules: Tortolero y Abraham Paz(aunque posiblemente no
esté tras tener una lesión en el abductor). Un equipo con bastantes bajas
contra otro con dos lesionados(Paz
y Eneko) y el sancionado Moha.
Uno de los problemas acuciantes es que el tiempo pasa, estamos en la novena jornada y cuatro puntos en el casillero. Hace dos jornadas, Juan Carlos Mandiá precisaba que los equipos de abajo salían con la puerta propia a cero, lo que logró en Almería pero, al no ganar al Castilla, ese punto se ha quedado vacío, inútil. Si la decisión en Sabadell sigue la misma línea, la jornada ante los alcarreños ya sería una final en mayúsculas. Para colmo, preocupa también el aspecto psicológico porque, a la situación crítica cuando se pone por detrás-no reaccionan-, se suma ya ese miedo a ganar, a pesar que, tarde o temprano, se torcerá el partido. En esa tesitura sí que va a hacer falta ya un entrenador que sepa encauzarlos en esa senda de recuperación anímica.
Apunte Desde este blog nos alegramos del buen estado anímico y de recuperación de María de Villota tras el accidente que tuvo en unos entrenamientos privados a comienzos de julio. Tres meses después ha podido aparecer en público para realizar una rueda de prensa.