jueves, marzo 22, 2012

De buen corazón

Los finales sufridos, emocionantes como el de hace dos años-aquel gol de Portillo en el 89' ante el once rayista-, ya tienen su antídoto: el conjunto de desfibriladores que pueden llegar al estadio José Rico Pérez y convertirlo, según el propósito del club, en un Espacio Europeo Cardioprotegido-al igual que los estadios de dos aficiones acostumbradas al sufrimiento extremo(Espanyol y Atlético de Madrid)-, con varios puntos de presencia de estos mecanismos que dan el primer paso para resolver paradas de corazón mientras llegan las ambulancias. Varios aparatos que el Instituto Mediterráneo de Cardio Protección determinará su número y su ubicación, aparte de la formación a personal del club para su uso. Es una excelente medida en un estadio-como algunos, el sufrimiento acompaña al fútbol en varias circunstancias-en el que ya se ha vivido alguna que otra mala noticia por estos problemas que, por desgracia, han supuesto de fallecimiento de algunos aficionados herculanos. Una idea que es acertada en el fondo y en la forma. Una dotación a tener en cuenta si se lleva a cabo.

Nadie está libre de una situación como ésta. Ni siquiera tomando el fútbol un poco desde lejos, desde la perspectiva del cariño al club, olvidándose del resultado, de la alta carga de emoción. Es difícil escribir en esos términos. Suelo ver los partidos un poco desde la calma. Puedo intentar tomar opinión, partido por algo pero intento no llevarlo a ciertos extremos. Es cierto que cada uno tiene una forma de ser. Por ejemplo, hay partidos que tiendo a no verlos. Sí parece que uno quiera ser como una avestruz pero, total, es un juego donde, a veces se gana, a veces se pierde. pero, en determinados momentos, tiende a caer de un lado más que del otro; al fin y al cabo, uno no pierde el afecto por su club si renuncia a ver determinados encuentros(afortunadamente, en el caso del Hércules CF no se da ese caso, pero con otro club sí tiendo a hacerlo ante una posibilidad). Ello no obsta que el destino nos guarde partidos con tal alta carga emocional que es difícil quedar calmados. Momentos frenéticos sí que han existido, momentos en los que, según otros, uno se queda blanco pero la realidad es que el fútbol sigue siendo un deporte sin más en los que la victoria aguarda tarde o temprano. A pesar de la calma, quizás artificial, que pretendo es de agradecer este gesto y contar con esa opción que, esperemos, acumule polvo, mucho polvo porque nadie necesite usarlo.

Apunte
Cierta polémica ha levantado el logo que llevará el Hércules en la camiseta, dedicado al 90º aniversario de la fundación legal del club alicantino.Independientemente de los comentarios suscitados, son de agradecer estos gestos que sería bueno acompañarlos de otros tales como la permanente visita anual a la tumba del fundador y que, con motivo del 80º aniversario, sí se pudo realizar pero no tuvo la deseada continuidad.

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