viernes, abril 03, 2015

Un vía crucis permanente



De todos es sabido que la trayectoria herculana, a nivel institucional, es un vía crucis para sus aficionados. A nivel deportivo no le anda a la zaga, por cierto. Con el equipo en 2ªB, otra vez, estas 38 “estaciones” se hacen muy cuesta arriba, con esta cruz que tanto aflige al herculano de corazón.



Aprovechando que estamos en fechas de Semana Santa y, dentro de ésta, el “Domingo de Resurrección” voy a pasaros algunos datos. Ante todo, quiero dejar bien claro algunos aspectos: el primero, es que respeto que haya gente que crea en estas cosas y más admiro a la gente respetuosa que, no creyendo, prefiere apartarse y no hacer “ruido”; segundo, que el tema de “Domingo de Resurrección”, a nivel deportivo, da mucho juego para las crónicas. Supongo que algún periodista(si me leen, cosa que dudo) me lo confirmará.



La verdad es que la primera vez que relaciono estos dos temas religioso y futbolístico, tras varios años sin prestar atención a ello, eso sí, es cuando leo una crónica del Hércules 6-2 Deportivo Alavés en el año 1996, con el equipo de Manolo Jiménez disparado a primera división. Con más deseo de resucitar llegó el triunfo en los Campos de Sport de El Sardinero en 1997. El 1-2 de los de Quique Hernández inició una senda de varios partidos que hicieron soñar con una reacción. Sin embargo,el “globo” acabó explotando una tarde de mayo en el Sánchez Pizjuán y un 5-0 definitivo.



En sí, la semana santa es terrible para el Hércules y sus resultados. A bote pronto, en los últimos quince años(ahora que está de moda ese número), el equipo blanquiazul ha ganado tres partidos. En sí, el balance es triste: tres victorias, siete empates, cinco derrotas, doce goles a favor, quince en contra.La primera victoria llegó en 2006, con el gol de Schiavi en Eibar; la segunda victoria ante el R.C. Deportivo de la Coruña(1-0, en el año de primera división) y, por último, habría que remontarse al viernes de pasión para Urko Vera, que marcó dos de los cuatro goles al Girona en 2012, en un partido de recuerdo hacia Pavlicic, que había fallecido pocas horas antes. De los empates, mencionaría el 0-0 ante el Castellón en 2002, cuando debutó Felipe Miñambres o, sobre todo, ese gol final de Jordi Martínez al filial levantinista en 2005. El fallo de Braulio en 2013(penalty en la portería maldita) impidió el tercer triunfo consecutivo en estas fechas.El equipo blanquiazul ha jugado en los cuatro días importantes de la semana santa. Así, jugó un jueves santo en el mismo campo donde jugará este domingo, en tierras ilerdenses; un viernes santo(el día mencionado ante el Girona CF), cinco veces en sábado(día totalmente aciago, lo mejor fue un empate) y ocho veces en domingo, sumando la novena ocasión en este 2015.



Otro dato llamativo es que el Hércules y Semana Santa...con el equipo en 2ªB, suele ser sinónimo de empate. No estoy dando por hecho la “X” pero, en los once años en la categoría de bronce, se han dado nueve empates, con la salvedad de la victoria en Tomelloso(1-2, en 1992) y la derrota por 1-0 en Alzira, en el año 2000.



Apunte. Por cierto, escribiendo sobre Pavlicic, uno lamenta que algunos aficionados se presten al grito contra Tebas y se olviden, por ejemplo, del aplauso del minuto 5, un propósito que apenas duró una semana.

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