martes, mayo 06, 2014

Punto final


Salvo que sorpresa muy grande, ayer terminaba la presencia de Quique Hernández como entrenador del Hércules Club de Fútbol. Si ya rompió moldes, al igual que Juan Carlos Mandiá, con una tercera etapa de entrenador, ya es difícil que haya una cuarta vez en la que se le vuelva a contratar para dirigir a una plantilla. Lo normal hasta la temporada 2010/11 era dos presencias en etapas diferentes en el banquillo(Gaspar Rubio, Amadeo Sánchez,Álvaro Pérez-dirigió en 1959/60 y diez años después-, Benito Joanet, Felipe Mesones, Manolo Jiménez...). Mandiá alcanzó la tercera etapa en la temporada 2011/12 tras 2004-2006 y 2008/09. Curiosamente, el técnico de Anna lo sustituyó tras el cese en ese partido especial ante el Club Deportivo Guadalajara. Así, Quique Hernández también alcanzaba una tercera etapa tras dos anteriores con sabor agridulce y me explicaré porque puede sorprender ese término.

Llegó Quique Hernández al club de la mano de Aniceto Benito en la temporada 1992/93 tras ser nombrado presidente de la entidad herculana en mayo de 1992. Su primer partido oficial fue en El Clariano, en Onteniente, con triunfo blanquiazul por 1-2, gracias al gol de Eduardo Rodríguez desde el centro del campo. En competición liguera, comenzó batiendo sin compasión a un Lliria (3-0) en lo que suponía, a la quinta, la primera vez que se ganaba en un partido inaugural de una temporada. La temporada 1992/93 fue espectacular, de menos a más, pero que dejó algunos resultados que, a la larga, fueron reveladores como aquel 5-2 en Mahón. Pero sería injusto, en esa temporada, recordar ese mal partido cuando hay tantos buenos, memorables como el 1-2 en el Martínez Valero, por no hablar de una promoción pletórica y rozando un pleno que no se logró por un empate a dos en Torrelavega. Un ascenso a 2ª que se logró a lo grande y rompía con un lustro aciago de 2ªB

En la temporada de 2ª, la evolución de la competición fue tal que, durante unas semanas llegó a soñarse con la promoción de ascenso a 1ª que la disputaban el 3º y el 4º contra el 17º y 18º de Primera División. Un par de mal resultados impidieron el sueño pero la Herculesmanía había cimentado para lograr la gesta dos años después. Al final de la temporada, por las discrepancias con el cuerpo médico y con la creencia de haber terminado un ciclo, no seguía Quique Hernández. Lo dejaba con 92 partidos oficiales, la mitad con victorias.



Dos años y medio después volvía para rescatar a un Hércules que estaba en un pozo en la Liga de las Estrellas, con cinco puntos en 12 partidos y una eliminatoria de Copa del Rey camino del KO. Salvó la eliminatoria para caer en la siguiente, mientras iba levantando la cabeza, especialmente en esa semana mágica que fue del 2-3 en el Camp Nou hasta el 1-0 al Real Valladolid. El conjunto blanquiazul podía creer, aupado en ese 18º puesto de la tabla de clasificación, pero el 5-0, maldito resultado, le rompió la trayectoria en San Mamés. Nunca volvió a esa posición que, al menos, le habría asegurado una eliminatoria de promoción y el equipo descendió a 2ª División. En la categoría de plata sólo duró ocho jornadas y un grito unanime contra el entrenador en un Hércules C.F-U.E. Lleida(4-3), en el que el equipo catalán estuvo en un tris de igualar el 4-0 del descanso. A la semana siguiente, la mala suerte le sentenció en O Couto, el campo del C.D. Ourense. Cesado, ahí terminaba su cifra en 136 partidos oficiales y un imaginado punto final.

Lo que nadie esperaba era que, quince años después, regresara en una situación de terremoto institucional, con un público hostil hacia el entrenador anterior. Con él se recuperó la paz de la grada pero los resultados tardaron un par de meses en llegar. Una espectacular racha en la segunda vuelta salvó al equipo con tres semanas de antelación. El técnico de Anna mereció, pues, entrenar otra temporada con el conjunto blanquiazul pero la actual 2013/14 ha sido aciaga y eso que, en diciembre, pareció remontar de tal modo que parecía posible hasta jugar la promoción de ascenso, mas la segunda vuelta ha acabado condenándolo con una racha final de ocho partidos sin ganar.

Termina, pues, una trayectoria que ha contado con 207 partidos oficiales(189 de Liga, 18 de Copa del Rey), 85 victorias, 52 empates y 70 derrotas, 273 goles a favor y 258 en contra. Un recorrido deportivo con dos temporadas completas, dos completadas por cese del anterior entrenador y dos ceses y que, presumiblemente, sobre todo en este club dado a ciclos, habrá llegado a su punto final.

Cuadro.




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