domingo, diciembre 16, 2012

Recaída grave

No me suele gustar relacionar deporte con enfermedad porque lo segundo es más grave que un simple juego. Con todo, hay situaciones que se asemejan-por decir algo-a lo que pasa con el deporte. Hoy, por ejemplo, estaríamos hablando de recaída grave tras la derrota en Miranda de Ebro. Un agravamiento que obliga a volver a una particular UCI tras unas últimas semanas en las que parecía que el "enfermo" se iba recuperando de los problemas que le habían llevado al "Hospital" demasiado pronto.

Perder en la que era la casa del colista, con un 3-0 doloroso en el descanso, agrava la situación más allá de unos puntos determinados. Significa tener que empezar de nuevo con el proceso de recuperación, a todos los niveles, que requiere el conjunto dirigido por Quique Hernández. Ni siquiera podemos sentirnos satisfechos con la tímida reacción final-los dos goles de Portillo, que está cumpliendo un mes de diciembre goleador-, más bien debido al hecho de jugar con diez el conjunto local el último cuarto de hora. Un engaño, un marcador que no revela las diferencias sobre el césped. Lo peor de todo es que el tiempo vuela, las jornadas pasan(una victoria, tres empates, cuatro derrotas en los últimos ocho partidos) y los ratios empiezan a coger unas cifras preocupantes, más propias de equipos de play-off camino de ascenso(por ejemplo, se necesitaría sumar 36-38 puntos en 24 partidos), donde ya haya que ir a ganar sí o sí y el empate sea lastre y no "lo que importa es sumar".Ganar al C.D. Numancia en la última jornada del año 2012-si los mayas así lo permiten- al menos, podría indicar algo positivo pero el temor es volver a lo que "fuimos" antes de ir a Córdoba.

Curioso es que el equipo hubiese tomado la decisión de considerar una final el partido en el campo de Anduva, desplazándose el viernes para preparar el encuentro con detenimiento...y tener la afición la sensación de que el autobús blanquiazul llegó al estadio tras el descanso. En la primera parte, once personas vestidas de amarillo corrieron de un lado para otro, cual fantasmas, viendo como el conjunto local los arrollaba por juego y ocasiones. Los goles, para más inri, letales(especialmente, el primero y el segundo del conjunto local) acabaron recuperando a ese Hércules de finales de octubre-principios noviembre: bajaba los brazos tras los goles, no creaba ocasiones,etc. Con el descanso llegó una pequeña revolución: Toti, Rosas y Pablo Redondo saltaban al terreno de juego desde el primer minuto de la segunda parte. No mejoró mucho más la cosa pero, al menos, las ocasiones poco a poco llegaban; con todo, el 4-0 rondó el marcador durante buena parte del segundo tiempo; hasta que la expulsión de Díaz de Cerio hizo que los locales ya quisieran terminar el partido tranquilamente. Portillo, a pase de Toti(emulando la jugada que tuvo que ser la jornada pasada), marcaba de cabeza el 3-1 y, a poco de terminar el encuentro, el 3-2 que dejaba una imagen que no era. De todos modos, se ha perdido en casa del colista. El C.D. Mirandés demostró que sí tuvo la cabeza en un partido clave.  Incluso su directiva, que quiso un ambiente impresionante en Anduva.


Apunte. Desde este blog, lamentamos lo ocurrido en el campo Nueva Condomina. Doble pena: la del fallecimiento del trabajador José Gálvez Bernabé en el propio estadio-a pocas horas de comenzar el encuentro entre murcianos y alcarreños- y la actitud deplorable de Marca TV, principal responsable de que se jugase el partido ayer y no en enero, cuando los dos clubes ya habían pactado.

Referencias:
Muerte en la Nueva Condomina:Historia de un desacuerdo

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