jueves, septiembre 11, 2014

Ocho años de ensueño

Si algo había caracterizado al baloncesto y al fútbol español era el éxito de sus categorías inferiores pero, luego, no se trasladaba a la selección senior. Durante años nos topábamos de bruces con la realidad, a pesar de algunos bellos momentos pero no había nada más. Llegó 1999 y con él una generación de jugadores en fútbol y baloncesto que lograron ser campeones del mundo de su categoría y deporte. Unos en Nigeria, otros en Lisboa, hicieron creer, una vez más, en algo grande. Con todo, lo curioso es que, entre los convocados en 1999 y los que ganaron el Mundial en 2010 en Sudáfrica(fútbol), apenas coinciden tres con ambos éxitos: Iker Casillas,Carlos Marchena y Xavi Hernández. En baloncesto, respecto al Mundial de 2006 fueron unos pocos más: Pau Gasol, Juan Carlos Navarro, Berni Rodríguez, Carlos Cabezas y Felipe Reyes.

El ensueño llegó con el baloncesto y el campeonato del mundo en Japón. El campeonato fue espectacular y con gran intensidad en ese encuentro ante Argentina en semifinales. Es cierto que contó, con todos los respetos a Grecia, con el “tonto útil”, ese equipo que da la sorpresa y deja libre el camino del oro venciendo a todo unos Estados Unidos. Ahí comenzó una etapa esplendorosa entre 2006 y 2013, con la excepción del Mundial de Turquía en 2010: el citado oro mundial, dos oros “europeos” en 2009 y 2011 y dos platas “olímpicas” cayendo ante los Estados Unidos en Pekín y Londres.Como peor resultado con medalla, el bronce del año pasado en una competición que fue irregular(siete victorias y cuatro derrotas) para lo que es España. La excepción fue el Mundial de 2010 donde España cayó en cuartos ante Serbia. Con la derrota ante Francia en el Mundial de España-2014 y con la imagen de la eliminación ante los galos, el ensueño se enturbia. ¿Y el futuro? Será un milagro mantener hasta Río de Janeiro a Reyes, Calderón, Navarro y Pau pues llegarían con unos 35-36 años. Lo terrible para ellos es que el europeo de 2015 es clasificatorio para los Juegos Olímpicos de 2016, con lo que deberían hacer un esfuerzo para llegar a la ciudad brasileña.Por lo demás, el resto de los seleccionables de los últimos tiempos aún tendrían para llegar a 2018 e, incluso, a los Juegos Olímpicos, ironías del destino, en Tokio 2020(Rubio, Ibaka, Llul, Claver y, forzando, quizás hasta Rudi Fernández y Sergio Rodríguez, independientemente de los nuevos que vengan desde atrás).

Dos años después y con la fiesta del ba-lon-ces-to(como decía el seleccionador Pepu Hernández) en su esplendor, llegaba el primer titulo en fútbol desde la lejana Eurocopa de 1964: se repetía el título 44 años después. Se rompía a lo grande el muro de cuartos: contra Italia y en la tanda decisiva desde los once metros. Dos años después llegaba el Mundial de Sudáfrica y rematando el ciclo, otra Eurocopa en 2012.Un ciclo espectacular en el deporte rey en España, el de masas. El “ya era hora”se desvanecía y se cambiaba por el “no hay dos sin tres”(http://www.youtube.com/watch?v=hw543I-tSo0). En cuatro años se había logrado tres títulos y se dejó caer un cuarto título, el de Confederaciones pero nadie pensaba que fuera grave. Aunque la base de la selección sigue siendo la del mundial, con varias bajas como Xavi Hernández, Villa o Xabi Alonso parece que van apareciendo algunos de los jugadores llamados a ser los que renueven la selección.

Sin embargo, llegó 2014 y todos los sueños se han roto en mil pedazos. En el Mundial de Brasil, Holanda , de un manotazo certero, casi borraba la estrella que ha lucido España en estos cuatro años debido a un triunfo en la prórroga de Sudáfrica ante los holandeses. En el partido inaugural, primer desastre que, luego, continuó ante Chile, en plena oleada de bloqueo y falta de reacción de los jugadores. Ante Australia, una victoria sin importancia y vuelta a casa en primera fase. Dos meses después, en baloncesto y en casa, segunda debacle. En cierto sentido, parecida a la que sufrió Brasil en su mundial de fútbol:victorias sin demostrar mucho y, al primer inconveniente, derrota dolorosa. No fue una derrota humillante pero sí terrible cuando se piensa que el último cuarto, los últimos cuatro minutos fueron un auténtico monumento a la imprecisión y al desacierto en defensa y ataque. Cuatro años después de coincidir en el tiempo el campeonato el mundo de fútbol y baloncesto, nos quedamos como estábamos en 2005, es decir, con ganas de ver títulos.

Apunte  Para más inri, 1999, 2010 y 2014 tienen su episodio en blanquiazul: En la primera fecha llegaba Enrique Ortiz; en la segunda, se lograba el ascenso a Primera división y, en la tercera fecha, el descenso a 2ªB y vuelta a donde estábamos antes.

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