domingo, abril 27, 2014

Sin nada


Poco se puede decir del partido de esta tarde. Se ve un equipo que lleva unas semanas arrastrándose por el campo, que escondió con cuatro empates una situación que se vislumbraba peligrosa(como dije en su momento, se generan muy pocas ocasiones de gol) y al que la inercia ya comienza a hacer malas jugadas: con una jugada convertida en penalty y que no es( mas no sería bueno echar la culpa al arbitraje de la derrota de hoy), con dos jugadores que tienen que retirarse por lesión(Yuste y Azkorra, si bien éste tuvo que dejar al equipo con otro jugador menos), con un jugador como Juanma Ortiz que se borra del partido. Sí, me podrán objetar que Collantes se podría ir del jugador de Guardamar del Segura si no lo detiene en seco pero, ya en la jugada de la doble amonestación, demuestra su estado de nerviosismo que me indica que va a acabar antes de tiempo en el vestuario. El partido ha sido abominable, desquiciante. En definitiva, para olvidar. Si se fuera un equipo serio, podría decir, incluso, que la derrota era lo mejor que podía ocurrir para reaccionar...pero llevamos tres semanas así y no hay cambio alguno. Sí, mucha palabra de “lo llevaré para adelante””me siento con fuerzas” pero el equipo ha plegado velas y va a la deriva. Llegará el partido en el que estrellemos el esférico tres veces en el poste y nos desesperaremos(como aquel Cádiz del 2008) porque la suerte ya nos habrá olvidado. Un equipo muerto, sin alma. Y lo peor es que no se ve nada a lo lejos. Sí, nos queda un aquelarre contra el Real Murcia y unos aficionados “pimentoneros”
ávidos de venganza por cantarles aquello de “a 2ªB”, de la visita a Gijón(donde el Hércules lastró su destino en 1997 y 1999). Luego, tres partidos en casa y uno fuera. Tres partidos en los que puede ser bastante peligrosos si el rumbo no cambia 180º.

Futbolísticamente, muy poco. Y eso que dio para milagro con el gol de Portillo(el quinto al conjunto arlequinado en dos temporadas) en unas de las pocas llegadas a la portería local.Pero otro “tocado” por el gol a sus víctimas favoritas, Raúl Tamudo marcaba un gol sobre la bocina, fíjate, como en 1997 cuando debutó con el conjunto entrenado por Paco Flores. La victoria, en sí, fue justa con el equipo arlequinado. Cierto que contó con ayuda extra con el penalty marcado por Aníbal por la entrada de Echaide(o más bien un suspiro). Tanto la primera como la segunda parte han sido claras en favor de un equipo que llevaba buenos números en casa y que lo mostró con ímpetu buscando el gol de la tranquilidad. El gol de Portillo fue, para nuestra desgracia, lo que ya supuse en su momento: un espejismo. No era ni merecido el punto. Hasta peligroso pero, tarde o temprano, tenía que llegar el mazazo. Lo doloroso es que llegó sin posibilidad de reaccionar mas no nos debía preocupar porque, incluso, con tiempo, no habría cambio alguno porque la actitud desapareció antes de llegar a la Nova Creu Alta.

Supongo que quedará por delante una semana muy dura, pero también de reuniones, frases de “no se puede dejar caer ésto” pero, al final, se acabará pagando el pato por la escasa ambición mostrada cuando hacía falta tenerla. Ahora empieza a ser tarde.

Apunte. Es muy triste pensar que hace 18 años celebrábamos a estas horas el ascenso en Badajoz. Luego llegó Alcalá de Henares e Irún pero ese éxito aún se recuerda con cariño, la antelación con la que se logró el ascenso. Aquel equipo sí tenía casta, jugadores como Pavlicic, Gonzalo o Alfaro que cogían el carro y lo llevaban hacia adelante.