jueves, noviembre 14, 2019

Estados de ánimo

No lo voy a negar, todo es un estado de ánimo hasta para escribir por aquí. No voy a parar esto de forma brusca, sería absurdo tras quince años. Sin embargo, reconozco que está siendo un año deportivo muy duro a todos los niveles. Sabido por todos, siento cariño por tres equipos(RCD Espanyol, Hércules CF y Córdoba CF) que están afrontando una temporada terrorífica que echa sus raíces a principios de julio( o de junio, en el caso de conjunto periquito) y está quemando etapas negras y eso, pienso, me está afectando a la hora de motivarme para escribir, aunque aquí es uno el protagonistas. Sin embargo, hoy expondré las tres situaciones, dejando para el final, el conjunto alicantino. Luego, indirectamente, pienso que el proceso electoral también lleva a retrasar este artículo pero es la menor de las causas(sí, la menor).



RCD Espanyol. Lo más duro es que era el que más ilusionaba de los tres proyectos por estar en primera y en competición europea. Sin embargo, el “mandiazo” de “Rubi” fichando por el Real Betis y reclamando,inmediatamente, el fichaje de Borja Iglesias produjo una serie de episodios que explican la situación actual. Se apostó por David Gallego con la confianza de seguir el fútbol del que se marchó pero tuvo, desde el primer minuto, a bastante gente deseando su cese por falta de experiencia y, luego, otros temas de su forma de hablar en las ruedas de prensa. Para más inri, tuvo que empezar antes de tiempo para las rondas previas de la Europa League. Al final, la competición europea ha resultado un peligroso oasis de buenos resultados. Pero la competición doméstica refleja un nivel que lo ha puesto en su nivel: descenso y habiendo perdido todos los partidos en casa. Desde julio se ha generado un pésimo ambiente que se está pagando en el terreno de juego. No es la primera vez que veo a este equipo abajo y salvándose de forma milagrosa (1992, 2003, 2004, 2009).Y la mano de Machín no se está percibiendo aún, le salvaría que a Luis Fernández, en 2004, también le costó remontar el vuelo.



Córdoba CF. Voy a decirlo abiertamente: estoy contento con la intervención judicial del club. Imaginad cómo debe estar por dentro para celebrar una situación que otros considerarían como una intromisión. No voy a negar la evidencia que esa alegría tiene un punto negativo: es que la legalidad se podría llevar por delante al club, encaminarlo a una disolución en función de las leyes. Aunque sé que la intervención tiene por objeto hacer viable un club embargado, sin recursos porque la segunda B es un maldito pozo, el miedo está ahí si las cuentas definen la situación económica del club. Deportivamente, les está costando este primer año en segunda B. En casa se mantienen bien pero, a domicilio, está siendo dantesco el año(un Dr. Jekill y Mr.Hyde), con dos meses sin cobrar sueldos y con otro entrenador tras dimitir Enrique Martín Monreal aduciendo problemas familiares.

Hércules CF. Prácticamente, la situación es pareja a la del RCD Espanyol en lo relativo al mal ambiente durante la pretemporada y que ha supuesto, como el Córdoba CF o el conjunto periquito, que estemos en el segundo entrenador de la temporada. Un pésimo ambiente que empezó al minuto siguiente de terminar el partido en Ponferrada. Cogiendo unas frases lógicas en el desánimo generalizado, algunos han querido explicar esta temporada por una decisión que algunos llaman errónea(mantener a Planagumà como deseaban los que han estado pagando un finiquito tras finiquito de entrenadores cesados en estas dos temporadas previas al segundo puesto de la 2018/19). Se fichó a varios jugadores buenos que, en pretemporada, tuvieron que estar de baja por lesiones que le hicieron tardar en recuperarse, con problemas de vestuario,etc. Lo que sí es cierto es que el ambiente estaba tan crispado que ya había gente con la espada afilada antes el partido de presentación ante el UCAM Murcia. De hecho, aún con el 1-0 en el marcador ante el Villarreal CF “B” había un runrun de, o se ganaba o había crisis deportiva. Sí, acepto que el entrenador se vio superado y tomó decisiones extrañas(pasar de trivote a un único centrocampista, por ejemplo). Con el nuevo entrenador parecía haber una reacción pero, sinceramente, se le está poniendo cara de Claudio Barragán-que también empezó bien y luego los números no fueron tan buenos- y deja la duda sobre qué hubiera pasado si los medios hubieran aplacado el mal ambiente durante pretemporada(el Atco. Baleares tuvo una pretemporada peor que la del Hércules). Sinceramente, yo sí que pienso que el equipo estaría más o menos en la misma zona con el anterior entrenador. El domingo pasado, de hecho, recibí un correo de unos buenos amigos para ver el partido de fútbol en Castellón, vía Footers, y decidí no ir. Tenía, desde unos días antes, las malas vibraciones de una derrota que acabó ocurriendo.



Sinceramente, es un año que más allá de estar perdido, me está dejando un mal cuerpo, deseando que acabe la temporada y ver a dos equipos salvados en lo deportivo y el otro...”existiendo”.

Por cierto, hay un cuarto equipo que sería el UD Almería(al fin y al cabo, no deja de haber sangre almeriense en mis venas de todos mis antepasados maternos) y que, a pesar de la situación buena general, me gusta poco en qué manos ha caído. Aunque se subiera, el mal pálpito lo tendré ahí.