lunes, octubre 10, 2016

Unfollow

Las redes sociales supusieron, en su momento, una novedad llamativa que,además, iba a ir acompañando a otra figura como son los "datos" y el "internet móvil". Incluso, desde 2007-2008, comenzó a coger fuerza la figura del "smartphone" cuando antes lo más vendido era ese tipo de terminal de "concha", cuyas prestaciones ahora sonrojearían a más de uno. Eran tres puntales con una fuerza social inmensa: Facebook, Twitter y Whatsapp. Cada una con sus características. De esas tres, la que trae más de cabeza es la de "Twitter" por ser inmediato, corto pero intenso. Tuits que han sido históricos y han creado más de un problema. Al ser más abierto, ha provocado auténticas cataratas de menciones, algunas de pésimo gusto. Como era de esperar, la política, la religión y el deporte son las materias que generan un volumen considerable de tuits y polémicas con ese famoso cartel que anuncian que tal persona ha decidido no permitir que le mires sus mensajes.

Una de las herramientas que, en cierto sentido, muestra la popularidad de una cuenta de twitter es el número de "Seguidores" o "Followers" que tenga la persona. Algunas lo logran con una facilidad pasmosa: ser famoso por algo. La contrapartida es el número de personas a los que uno sigue. En mi caso, suelo tener una política "pasiva" salvo para determinados profesionales que, para la cuenta de Grada Preferente, son periodistas deportivos o no. Para los demás "tuiteros", sigo la línea "tú me sigues, yo te sigo". Eso explica que, en cuatro años y medio de funcionamiento apenas lleve poco más de 700 seguidores. Sólo confío que lo escrito por aquí llame la atención de la gente y sume más pero poco más.

Pero el "follow" tiene su opuesto, su otra cara como es el "unfollow", una figura incluso más sencilla y más fácil de manejar. Una apuesta por no leer más cosas de una determinada persona. Total, uno se pregunta si vale la pena seguir a alguien con el que no se está nada de acuerdo en lo que dice. Quizás es la solución más fácil que invitar a quedarse encerrados en las cuevas de Canelobre a determinadas personas por el simple hecho de criticar el juego de un entrenador. Aunque es cierto que la persona en cuestión no me sigue(lo que agradezco) ni le sigo, es un ejemplo de cómo otras personas actúan bajo el pensamiento único de tener que apoyar sí o sí a un entrenador(oye, qué cosas, eso no lo leí cuando se nombró a Bordalás como entrenador herculano en 2005-aunque fuera bajo el formato de foro de internet- y sí mucha crítica desde el primer minuto). El fútbol tiene esas cosas. Que un entrenador te caiga bien o mal desde el principio y, en función de eso, opinar. Habrá gente a la que guste el juego y otra que no. El debate sano siempre será positivo pero el insulto al que opine diferente, la crítica ad hominem siempre sobrará...ahí será cuando el unfollow empiece a coger fuerza. 

Invito a los que deseen, que pulsen el unfollow a Grada Preferente si tanto les molesta que no aguante el juego de Luis García Tevenet y no sean capaces de dialogar sin recurrir a argumentos risibles.


Apunte A veces, tanto llevar el fútbol a todas partes pierde un poco el sentido. El hecho de la FIFA de plantearse un mundial de 48 equipos ya es algo considerablemente excesivo. En 1982, para el Mundial de España, se estrenó un formato con veinticuatro selecciones y ya era suficiente. Se amplió a treinta y dos en Francia'98, dotándonos de algunos partidos insustanciales. Lo que sí es positivo es cómo están "despertando" algunas selecciones que no eran nada hace unos años(Islandia,Albania, Islas Feroe...).

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