domingo, febrero 15, 2015

Delirio deportivo


La derrota en la matinal de hoy ante el Sant Andreu deja malas vibraciones en todo lo que rodea al herculanismo. Las hachas, enterradas hasta hace dos meses, vuelven a resurgir y volvemos a lo habitual, a las rajadas contra todo el que se mueva fuera de lo deseado. Algunos vuelven a la carga contra Enrique Ortiz, otros contra los jugadores...sin olvidarse de cuerpo técnico o entorno periodístico. Tanto se buscó menear el árbol, incluso cuando los resultados iban bien, que ahora estamos viendo los resultados. Se prescindió de un técnico y ahora tenemos otro que, en tres jornadas, ha sumado cuatro puntos menos que Pacheta, en la primera vuelta, ante los mismos rivales.Ahí debe entrar en liza los medios locales que, por momentos, uno empieza a pensar que ya sólo se mueven a base de entrenadores simpáticos que permitan entrevistas y exclusivas, nada más. Todo un despropósito que se ha ido gestando desde el comienzo de la temporada y que ha laminado el proyecto.

Personalmente, uno piensa que la primera piedra que reventó el proyecto partió de Juan Carlos Ramírez un 15 de diciembre. Ya antes lo había dicho pero, en ese día, lo reafirmó en el diario Información en una entrevista en la que ponía como obligación quedar primero de grupo. Considero que es positiva la ambición...pero negativa si es desmedida. Yo ya lo he dejado escrito varias veces: era injusto obligar el primer puesto cuando en junio eran 2-3 los que quedaban del proyecto anterior. Se hizo uno nuevo, entero. Curiosamente, cuando el equipo iba bien, Dani Barroso era aplaudido por los medios de comunicación por el equipo realizado y, ahora, de repente, es culpable del rendimiento de ellos.

La segunda piedra la lanzaron al alimón Ramírez y algún medio de comunicación que buscaba el cese de Pacheta bajo la tónica del “no es bueno dejar ese poso en el vestuario, no debe llegar al siguiente partido”. Todo ello sin olvidar el mercado de invierno errático. El mejor ejemplo mediático fue el de Quero. Se puso a parir al chaval, que venía de jugar en la nada exigente liga tailandesa...y luego querer fichar a Delibasic...que venía del mismo club que Quero. El citado mercado de invierno fue ampliamente mejorable. Pero lo peor fue crear un ambiente desagradable en el vestuario.Innecesario, que es lo peor que se puede decir. Ahí, de nuevo la persona que llegaba en junio provocaba un maremoto preocupante.

La tercera piedra la lanzaron algunos futbolistas el día que acaba con el cese de Pacheta. Su dejadez fue parecida a la de la guardia pretoriana, preparada para dejar el hueco en el que se asestara la daga criminal en la espalda del técnico burgalés. Todo ello, ante el aplauso de cierto grupo radiofónico local. El mismo que ensalzaba el gran trabajo de Manolo Herrero tras vencer 0-2 en el Martínez Valero ante un defenestrado Elche Ilicitano que llevaba, hasta ese momento, once semanas sin ganar. Una semana después, el Nàstic hizo trizas al Hércules. Ahora es el Sant Andreu el que ha ganado y bien al equipo.

¿Cómo se arregla este problema? Pues ni idea. Lo que tengo claro es que no hace bien ni una cosa... ni la contraria. No era bueno exigirles el primer puesto, sí que lo dieran todo para ganar los partidos( que, a la larga, le podrían dar el primer puesto). Tampoco es bueno humillarlos, decir que “no creo que ni lleguemos a la promoción”. No. El equipo ha estado falto de cariño desde el primer día. Y lo digo porque he estado presente en cada uno de los partidos en casa. Desde el partido del Albacete Balompié, lo que se percibe es el murmullo generalizado. Se les ha estado atosigando, se ha confundido el término “presión”. No es un tema de presiones estilo “peor lo pasa un padre para llegar a final de mes”. No. Es la diferencia entre una presión “ilusionante” y una presión “preocupante”. ¿Y cuál es la diferencia? La podéis ver en los equipos que luchan por evitar el descenso de categoría. Equipos como flanes que no rinden por miedo a fallar. Es decir, algo estará sucediendo para que jugadores como Granell(7 goles el año pasado, si bien es un jugador dispar en sus resultados), Casares(11 goles el año pasado, por lo que veo, baja el pistón en equipos exigentes y los mejora en equipos menores) o Fernando Rodríguez(18 goles el año pasado)ahora sean una sombra de lo que fueron.

Seamos realistas. El problema aquí es que, en esta barca llamada Hércules, los remos no están en el agua y se utilizan,más bien, para intercambiar golpes. En vez de intentar remar todos a una. Unos han querido utilizar el remo para atizar; otros para remar en círculo. En vez de intentar que la tensión de la grada no afectara a los jugadores, ha visto en ellos que, si las cosas iban bien, les molestaba en sus propósitos. Nunca se ha querido subir desde la grada. Al contrario, se ha deseado(y ese es el “run-run”) que todo fuera mal. Y ahora tenemos el resultado.

Apunte. Cada gol de Urko Vera me alegra más. Se lo merece y ojalá tenga minutos en 1ª para demostrar a España entera que tiene el gol en las venas. Su marcha de Alicante, hace dos años, sigue apuntando a Mandiá(a pesar de salvarle el trasero más de una vez) y a García Pitarch. Con el simple hecho que ellos dos hubieran “mimado” al jugador, en vez de decirle que no tendría “minutos”, hubiera bastado para que se hubiese quedado.

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