jueves, marzo 23, 2006

Valoración del cuarto tramo de competición

Ya se ha llegado al último tercio de esta temporada y los resultados empiezan a ser muy importantes para evitar el sufrimiento de última hora que parece que tendremos que asumir de no cambiar algunas cosas. Atípico, muy atípico ha sido este conjunto de siete partidos y que ha generado gran cantidad de información deportiva y, más tristemente, extradeportivas. Siete partidos que supusieron que Mandiá fuera cesado y sustituido por Bordalás, Jimmy Schmidt pasara de titular a tercer portero, dos partidos consecutivos suspendidos con lo que rompe el ritmo y, desde el punto de vista "social", la retirada temporal de Alfonso Roig que puede acabar siendo definitivo si la presión mediática sigue en la misma línea. Demasiados hechos que no han dado tranquilidad y que no han ayudado. Más o menos se percibe una crispación contra ciertos jugadores, las noticias que se dan sobre los Roig es un plus más para que las semanas estén cargaditas y apenas se hable de fútbol.

Un análisis frío de los resultados nos aporta los siguientes datos: dos victorias, un empate y cuatro derrotas, siete puntos y un balance tétrico de cuatro goles a favor y seis en contra. Las cuatro derrotas han llegado con el mismo guarismo: uno a cero y sin ser inferiores al rival, aunque tampoco superiores. Las dos victorias llegaron en buen momento ya que los rivales eran directos y eso ha permitido tenerles cierta ventaja que, dicho sea de paso, esperemos que no sea necesario usar; dejo para el final el empate logrado en Málaga que fue el primero y que ostenta el negro recuerdo de ser el último partido donde se marcó un gol en las redes locales. Ese es el verdadero lastre: un gol en 360 minutos jugados fuera mientras se ha recibido uno en cada uno de los partidos y así es difícil lograr los puntos necesarios. Se ha cambiado de entrenador pero las circunstancias siguen ahí: un equipo que parece jugar de dos maneras según lo haga en el Rico Pérez o fuera del estadio alicantino, con la convicción peligrosa de que recibir un gol es sinónimo de derrota y esa sensación es lo primero que Bordalás deba afrontar desde el sábado próximo cuando el colegiado pite el final del partido y el encuentro ante el Sporting de Gijón sea el siguiente en la lista departidos en esta temporada que muchos ya desean que termine cuanto antes, empezando a asumir que "las tardes de transistores" no han acabado.


Apunte Se ha desaprovechado un partido que podría ser vital. Recordando esa jornada, quien escribe este artículo lamenta ver como se ha perdido al igual que ese Ferrol en Elche, ese Castellón en casa ante el Ciudad de Murcia o ese Tenerife en Almería. Era, pues, un buen momento para haberse escapado de los seguidores.